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domingo, 16 de septiembre de 2012

Mañana empieza todo


Mañana voy a ir al INAEM de este país, también conocido por el mismo nombre por el que se conocía en Inglaterra --> Job centre. La diferencia fundamental entre los job centres y el INAEM es que aquí no están abarrotados (de hecho, hay muy poca gente), están muy ordenados, muy limpios, y tienen muchos cristales para que entre la luz de la calle.

Voy a ir aquí antes de volver a dar la chapa a los institutos de idiomas de la zona (tanto a los que me he puesto ya en contacto como a los que no) debido a que lo necesito para apuntarme al curso de danés gratis del ayuntamiento.

La verdad es que al principio pensaba encontrar primero el trabajo, tener unos horarios establecidos y después apuntarme al curso de danés. Pero viendo como están las cosas, tal vez el trabajo no llega precisamente rápido y necesito para conseguirlo saber defenderme en danés. Así que una cosa después de otra.

Espero que no me pongan ninguna pega, porque esto de los papeleos es un follón de narices. Además, también quiero ir al banco a abrirme una cuenta, y eso sí que puede ser una hecatombe. En fin, mañana empieza todo!!!


domingo, 26 de agosto de 2012

Fragmentos



Fragmentos de lo que he hecho. A lo mejor sí que tendría que haber nacido princesa de Egipto. 

miércoles, 13 de junio de 2012

Una cosa que no hacer en una entrevista de trabajo

En un curso de formación, he tenido un Déjà vu (creo que se escribe así). Una chica de Almería me ha recordado a un señor que conocí en una de las entrevistas de grupo que me hicieron para entrar en la Expo en 2008. 

En esta entrevista, hicimos una rueda con los 10 o 12 que estaríamos ahí presentándonos y diciéndonos la formación y la experiencia laboral que teníamos. Éramos tanto jóvenes de 20 años como adultos de 40. Más o menos, todos hablamos unos 30 segundos o 1 minuto. Sin embargo, este señor comenzó a recitar una lista de títulos tanto de FP como de diversas Universidades del mundo de lo más variopinto: desde soldador o economista hasta educador o médico (pero nunca había ejercido, añadió). Si no recuerdo mal, y creo que no exagero mucho, estuvo hablando ¡10 minutos!

Yo, sinceramente, me aburrí, y no me creí ningún título, aunque tuviera alguno. Los que llevaban la entrevista le intentaron cortar en dos o tres ocasiones, pero el siguió y siguió y se iba acordando de cosas nuevas. Pero lo más curioso es que todos los que estaban ahí estaban alucinando y tragándoselo todo súperimpresionados. Se oía por lo bajo "¡Hala, que pasada!", "Bua, si este está aquí, no nos cogen a ninguno", etc.

A mí me pareció que ese señor iba de sobrao, y yo, desde luego, no querría tenerlo a mi lado, ni por encima ni por debajo. Me pareció que intentó dejarnos mal a todos. Y eso se nota. No solo por los entrevistados, sino también por los entrevistadores. Y, aunque todos ahí pensaran que cogerían a ese tío simplemente por tener más formación que todos los demás juntos, yo creo que precisamente por eso lo descartaron, por ir de flipao. Desde luego, trabajando no lo vi. 

Pues bien, hoy me he encontrado a una chica (no sé si llamarla chica porque ha comentado que estaba divorciada y tenía un hijo, así que supongo que es más señora, pero parecía joven), que en mi representación mental del mundo se va a convertir en la continuación de la historia de este señor. 

Esta chica se quejaba de que no encontraba empleo, de que iba a entrevistas pero nunca pasaba los cortes. Se quejaba de que hacía muchas autocandidaturas y tampoco había suerte. No obstante, poco a poco, ha saltado a la luz el problema. Solo ella quería hablar, incluso intentaba cortar a la señorita que daba el curso; ha empezado a quejarse de las recomendaciones de que un CV nunca debe exceder las 2 páginas (imposible, ella no rellena menos de 8); se ha encargado de que todos oyéramos cuál es su formación hasta la fecha, de lo más variopinta también: FP de soldadura, ingeniería técnica, administrativo, alemán, magisterio, estudio propio de la Universidad de Zaragoza de aprendizaje a lo largo de la vida, y no sé cuántas cosas más ha dicho. Yo solo podía pensar en aquel señor y qué sería de su vida, si parte de su alma se había encarnado en una almeriense. 

En fin, que esta larga entrada, es solo para decir lo de siempre: lo bueno, si breve dos veces bueno, porque hasta lo bueno, si es largo, cansa. Y lo malo, si es largo aún cansa más. Y desde luego, hay que pensar en el que nos recibe, y que si él ya está dentro, no querrá a uno de esos que quieren ascender pisando la cara de los demás, que ahora hay mucho suelto. 

martes, 27 de diciembre de 2011

Cosas buenas y Cosas malas del INAEM (Arrabal)

Cosas buenas
-Es fácil de encontrar
-Vas con tu cita previa, no está petado de gente, ¿qué hace tanta gente a las 8 de la mañana haciendo cola para entrar?
-Si preguntas a la gente random, son simpáticos, te ayudan aunque vayas con cara de tonto (o quizás te ayudan por eso)
-Te llaman pronto
-Son muy simpáticos, aunque siempre dan demasiadas cosas por sabidas
¿¿De dónde viene esa fama de bordes??

Cosas malas
-Una vez dentro no tienes ni puta idea de a dónde tienes que ir
-Cuando crees que sabes lo que es información preguntas y dan tantas cosas por sabidas que no tienes ni idea de a dónde te están mandando
-Se equivocan muuuuchas veces y te mandan a sitios que no te corresponden (en realidad esto puede ser un punto bueno ya que al final te conoces toda la sede del INAEM, jaja)
-Se les han acabado los formularios y no tienen más, por favor, ¡que el Gobierno de Aragón les arregle la fotocopiadora cuanto antes!