Los fonemas de la palabra "esperar" son muy bonitos, me gusta como suenan. Te dan la sensación de esperanza, de verde, de naturaleza, de paz, de estrellitas brillando en el cielo y de pajaritos cantando por la ventana; a un día despejado en Dinamarca y al olor de pan recién hecho.
No obstante, "esperar" es el verbo -no sé si llamarlo acción (porque de acción no tiene nada). Yo casi diría que esperar es un logro, porque anda que no hay que sudar y sudar para que el esperamiento se dé por sí mismo- que más odio en la vida, es lo que menos me gusta hacer del mundo.
Y no es por las salas de espera (oh dios mío, quién inventó este lugar de tortura) ni por las colas del supermercado, sino que es por esa llamada de teléfono que nunca recibirás o por esa carta que verás cuando ya no la esperas.
La primera vez que me sucedió esto fue con una entrevista de trabajo: esta tarde te llamaremos para decirte a qué hora empiezas el lunes, mañana por la mañana sin falta te hemos llamado. 3 años después aún sigo esperando esa llamada. Lo recuerdo como si fuera ayer: todo el día pegada al móvil sin vivir por si no lo oía o no sonaba más de dos timbres. Hasta al baño me lo llevaba, hasta dormía con él... durante una semana.
Ahora es una estúpida carta de correo tradicional. Mañana o pasado recibirás la carta de aceptación en el curso que te dirá a qué hora comienzas el lunes, qué días tendrá lugar y toda la información que necesitas saber. No ha llegado, por supuesto. Ya lo sabía yo. Que ni carta ni nada. Hasta he ido a mirar el correo y he metido la mano para mirar las cartas que había por si acaso alguna era.
En fin, esta vez me va a tocar dar la chapa de nuevo en persona en el lugar para que me hagan caso... o matar a alguien. En fin, mañana otro día de ir de arriba pa'bajo.
Mostrando entradas con la etiqueta mòbils. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mòbils. Mostrar todas las entradas
domingo, 30 de septiembre de 2012
Esperar
Etiquetas:
¿casualidad?,
¿justo?,
be in danger,
boicot,
caca,
eseblis,
esperanza,
estrellas,
estrés,
go green,
job,
memories,
mòbils,
ridiculous,
tiempo,
VUELVA USTED MAÑANA,
WAITing
sábado, 28 de julio de 2012
Ready
Cosas que hacer antes de ir a Dinamarca:
-cambiar unos 500 euros en coronas danesas
-volver a informarme sobre cómo conseguir un permiso laboral y de residencia (y cuánta money hay que pagar y si es en efectivo)
-comenzar a acostumbrarme a multiplicar por 7,5 los precios
-reunir información de Copenhague, en general; y Lyngby, en particular
-imprimir los billetes del avión!
-decidir qué llevar y qué dejar aquí para siempre
-comenzar a acostumbrarme al idioma danés!!!
-llamar a la señora del pisito
Cosas que he de hacer en Dinamarca:
-mirar los grupos y foros sobre Copenhague y Lyngby
-abrir una cuenta bancaria
-conseguir una tarjeta para el móvil
-apuntarme al curso de danés gratis del ayuntamiento
-conseguir un permiso laboral
-encontrar un trabajo dando clases de español
-conseguir un permiso de residencia
-apuntarme a un curso de inglés para conocer daneses
-mirar los precios de la comida en el supermercado
-aprender a dividir por 7,5
-escribir para no perder la costumbre
-comprar una bici de segunda mano
-hacer turismo por el país
-practicar el idioma danés (e inglés)
-visitar Suecia y Finlandia. ¿Noruega?
-...
al menos ya tengo el DNI renovado y al pasaporte aun le quedan unos añitos hasta que se caduque...
-cambiar unos 500 euros en coronas danesas
-volver a informarme sobre cómo conseguir un permiso laboral y de residencia (y cuánta money hay que pagar y si es en efectivo)
-comenzar a acostumbrarme a multiplicar por 7,5 los precios
-reunir información de Copenhague, en general; y Lyngby, en particular
-imprimir los billetes del avión!
-decidir qué llevar y qué dejar aquí para siempre
-comenzar a acostumbrarme al idioma danés!!!
-llamar a la señora del pisito
Cosas que he de hacer en Dinamarca:
-mirar los grupos y foros sobre Copenhague y Lyngby
-abrir una cuenta bancaria
-conseguir una tarjeta para el móvil
-apuntarme al curso de danés gratis del ayuntamiento
-conseguir un permiso laboral
-encontrar un trabajo dando clases de español
-conseguir un permiso de residencia
-apuntarme a un curso de inglés para conocer daneses
-mirar los precios de la comida en el supermercado
-aprender a dividir por 7,5
-escribir para no perder la costumbre
-comprar una bici de segunda mano
-hacer turismo por el país
-practicar el idioma danés (e inglés)
-visitar Suecia y Finlandia. ¿Noruega?
-...
al menos ya tengo el DNI renovado y al pasaporte aun le quedan unos añitos hasta que se caduque...
Etiquetas:
bilingüismo,
blogger,
cantidad,
cita,
Denmark,
destiny,
emigrar,
eseblis,
facilities,
MMM (Money,
mòbils,
money,
Money and Money),
qué hacer cuando no hay nada que hacer,
tiempo,
transición,
troublesome
jueves, 28 de junio de 2012
ODIO LOS MÓVILES
Nunca me han gustado. Los móviles son una carga en mi bolsillo, en mi bolso o en cualquier parte de mí. Tienen sus utilidades, es cierto, pero cuando más los necesitas te dejan tirado. Llevo un móvil conmigo desde que tengo unos 18 años y pocas veces me ha ayudado, sinceramente. Es más, me ha traído problemas.
Que si no lo oyes cuando suena.
Que si no te oyen.
Que si la línea va mal.
Que si no llegan los mensajes.
Que si no hay cobertura.
Que si se apaga de repente.
Que si pita.
Y ahora, lleva una semana, que no le da la gana llamar a ciertos números. Algunos días llama, otros no. A veces recibe llamadas, otras veces no las recibe. Parece ser que cuando por fin consigue una, debes olvidarte de ellas por un día o dos. Y lo mismo con llamar. Si te toca rato roto, no llamas y te jodes.
Ahora soy de Jazztel. De normal, el servicio va bastante bien y no sale caro. Pero, de repente, zas, no se sabe por qué pasa eso y te dicen que ya te lo solucionarán en dos días. Al cuarto parece solucionado, y te lo crees. Y entonces, zas, muere.
A la mierda!
Que si no lo oyes cuando suena.
Que si no te oyen.
Que si la línea va mal.
Que si no llegan los mensajes.
Que si no hay cobertura.
Que si se apaga de repente.
Que si pita.
Y ahora, lleva una semana, que no le da la gana llamar a ciertos números. Algunos días llama, otros no. A veces recibe llamadas, otras veces no las recibe. Parece ser que cuando por fin consigue una, debes olvidarte de ellas por un día o dos. Y lo mismo con llamar. Si te toca rato roto, no llamas y te jodes.
Ahora soy de Jazztel. De normal, el servicio va bastante bien y no sale caro. Pero, de repente, zas, no se sabe por qué pasa eso y te dicen que ya te lo solucionarán en dos días. Al cuarto parece solucionado, y te lo crees. Y entonces, zas, muere.
A la mierda!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

